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¿Quieres saber cómo se debe cocinar la Quinoa?

 

La quinoa es una semilla rica en minerales, vitaminas y proteínas de alto valor biológico que por naturaleza no contiene gluten. Además, la quinoa presenta un excepcional equilibrio de proteína, grasa, aceite y almidón, así como un alto grado de aminoácidos, por lo que hoy en día es considerada una base fundamental de una dieta saludable.

Es una fuente óptima de energía, ya que si compramos su contenido calórico (240 kcal por 100 gr) con otros alimentos podemos ver que proporciona un poco menos de energía que la carne pero más que los huevos, la leche de vaca el queso e incluso que la leche materna, lo que además la convierte en un excelente alimento a considerar en dietas veganas y vegetarias. 

Por si fuera poco, la quinoa tienen un índice glucémico muy bajo, lo que significa que los carbohidratos se digieren más lentamente ayudándonos a perder peso más fácilmente y a mejorar nuestro nivel de azúcar en la sangre y el colesterol. 

Mucha gente cree que la quinoa es muy difícil de cocinar, pero lo cierto es que no es así. Aquí te dejamos la mejor y más sencilla manera de cocinar/hervir quinoa :

 

1.- Ponla en un colador bajo la llave por unos segundos, esto para eliminar el recubrimiento amargo que por naturaleza tiene.

2.- Déjala escurrir.

3.- Ponla a hervir en agua caliente durante 15-25 minutos, poniendo el doble de agua que de quinoa, esto quiere decir que debes poner una parte de quinoa por dos de líquido.  

4.- Sabrás que la quinoa esta lista cuando te queden unos granos sueltos, brillantes y su germen en espiral

* Opcional: Puedes agregarle un poco de sabor añadiéndole a la cocción alguna especia, sal, un diente de ajo o utilizar un caldo de verduras en vez de agua sola.

Recuerda que la semilla debe estar cocida de forma adecuada ya que de lo contrario puede resultar indigesta si no este bien cocida. La mejor manera de consumirla puede ser mezclándola con alimentos tiernos como  aguacate, puré de verduras, verduras asadas, pescado, etc. Aun qué, es tan versátil que tiene la ventaja de ser fácil de cocinar e ir bien con platos tanto salados como dulces. 

La mejor forma de conservarla es guardándola en un recipiente hermético en un lugar seco con poca luz.